sábado, 10 de abril de 2010

Lumosity, ¿juego beneficioso o simple estrategia de marketing?


Brain training, ¿cuántos años tienes tu cerebro? fue el juego que lanzó Nintendo en el 2005 para Nintendo DS y Wi. El neurocientífico japonés, Ryuta Kawashyma, fue el mentor de dicho juego que contiene una serie de ejercicios que determinan la edad mental del jugador.

La iniciativa de poner en venta juegos que ejerciten la actividad mental fue, sin duda, una gran iniciativa, dado que muchas personas vinculan los videojuegos como terribles artilugios “quemacerebros”, si vale el término. Si no, ¿qué es lo primero que los padres quitan a sus hijos cuando estos reprueban alguna materia? En fin, sigamos con la nota.

Lumos Lab-como se menciona en su página- es una empresa científica con el objetivo de mejorar la salud y el rendimiento cerebral. Y desde hace algunos años elaboraron diversos experimentos que fueron solo el inicio de diversas aplicaciones que, al igual que el Brain training, intentan mejorar tanto la memoria como la atención en relación a la edad.

Lumosity es el resultado de la investigación de Lumos Lab, y consiste en una serie de juegos, cuyos resultados son analizados y evaluados temporalmente. Se califica la atención, rapidez y otros factores que determinan tanto la evolución o involución de quien juega. Es decir, una vez terminada la aplicación, el juego determina su rendimiento en relación a otros días.

La empresa Lumos Lab brinda un entrenamiento gratis por 30 sesiones (7 días) para aquellas personas que quieran probar el programa. Una vez vencido el tiempo, se tendrá que abonar según el paquete. (Clic aquí para ver los precios).

Uno de los tantos juegos



Hasta aquí todo parece interesante y atractivo. Sin embargo, hace más de un año, la versión online del diario ELPAÍS.com de España publicó una nota en la que se asegura que dichos juegos no benefician en mayor grado que un crucigrama o sudoku.

Frente a estas críticas, como se menciona en la nota, Michael Scalon, neurocientífico de Lumos Lab, manifestó que ellos no pueden asegurar que el el programa Lumosity mejore la vida diaria, pero que sí existen indicios que los respalden. Cosa curiosa, pues en su página no se habla de indicios, sino más bien de beneficios.


Hace algunos meses me inscribí en el sistema de prueba de Lumosity, y la verdad es que debo de aceptar que los juegos son algo adictivos. Incluso llegué a participar con diversas cuentas, y debo afirmar que conforme aumentaban los niveles, la destreza va mejorando.

Pero ¿esto es una novedad? ¿Qué diferencia existe con otros juegos? Obviamente la constante actividad de un jugador de Counter Strike mejorará su desempeño. La diferencia es cómo promocionas el juego: tarea del marketing y la publicidad. Una vez más, inmiscuidos en todo lo que nos rodea.


Puedes seguir a Lumosity en facebook y en twitter

El liderazgo en la actualidad (Opinión)


Este artículo fue publicado en la edición número 95 del periódico Redacción de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres el 10 de diciembre del 2009.

El liderazgo suele originar una interrogante trillada: ¿el líder nace o se hace? Dicho planteamiento genera un sinfín de intervenciones algo improvisadas que alimentan el escepticismo del receptor. La búsqueda de una respuesta concreta que satisfaga nuestras expectativas, implica la exploración de las distintas disciplinas sociales, además de tener en cuenta los diversos casos paradigmáticos, es decir, los líderes históricos.

Para empezar, habría que romper con el estereotipo de que el liderazgo suele ir acompañado de una comunicación rígida entre el líder y el liderado. Hoy en día, una organización (campo de acción de las Relaciones Públicas) que pretenda mantener una atmósfera laboral placentera, tanto en su público interno como en el externo, apuntará a deslindarse de un modelo arbitrario de trabajo.

Por otro lado, también se afirma que los mejores líderes son los que llevan los conocimientos en las canas. La inclusión de esta afirmación puede parecer ociosa; sin embargo, aún existen personas que mantienen una mentalidad anacrónica y desconfían del talento juvenil, y -aunque parezca inadmisible- vinculan la escasez de abriles con la inexperiencia y el fracaso. Grueso error.

Como estos mitos, si cabe el término, existen otros fallos conceptuales que no hacen más que desinformar al lector, oyente, televidente, etc. Una aproximación al concepto de líder lo califica como una persona con ciertas características (competente, asesor, supervisor, etc.) que le dan ese estatus de hombre guía.

No obstante, hay que tener en cuenta algunas situaciones cotidianas. Por ejemplo, un “líder” que no influye en un grupo; es decir, que no está al mando de varias personas y solo se “lidera” a sí mismo, es más un filtro personal, pues solo regula su comportamiento, acciones, etc.

Otro caso es el de las personas que ejercen el liderazgo a la fuerza o aquellas que no estando capacitadas para hacerlo, reciben la batuta de un grupo u organización. En estos casos la motivación del liderado puede verse reemplazada por el miedo, la rebeldía, la inconformidad, etc., según las circunstancias.

En todo caso, un líder que dice haber nacido para llevar las riendas de una organización determinada, tendrá que demostrarlo. La dicotomía entre el liderazgo innato y el formado seguirá en pie. Y aunque se afirme que ambas posturas se complementan, importará más la aplicación eficaz que el origen de dicha denominación.